La tendinitis rotuliana es uno de los problemas que más afectan a corredores y ciclistas. ¿Cómo podemos tratarla o prevenirla? Aquí os dejamos un artículo al respecto.

La tendinitis afecta a muchos deportistas, especialmente corredores o ciclistas. Como sabemos, especialmente a deportistas que realizan en sus diferentes deportes una contracción gemelar continua, brusca y energética, lo que les provoca un intenso dolor de gemelos y tendón de Aquiles, incluso bursitis en la zona, que si se no se tratan pueden desembocar en la aparición de una calcificación similar a la que se produce en el espolón calcáneo, pero en la inserción del tendón de Aquiles. Es más frecuente en deportistas con pie cavo y siempre se asocia con un acortamiento del sistema aquileo-calcáneo-plantar. Esta patología tan molesta en muchas ocasiones puede arreglarse sin pasar por el quirófano (lo que no siempre produce los resultados deseados) gracias al trabajo coordinado del podólogo y el fisioterapeuta.

Causas

La causa principal de la tendinitis rotuliana suele ser un mal gesto. (en carrera o en el pedaleo por ejemplo) que va poco a poco va dañando el tendón hasta producir una inflamación del mismo a la que se conoce como micro traumatismo por repetición. Este micro traumatismo, se produce por una mala postura de la piern. Otra posible causa puede ser debido a un mal entrenamiento o debilidad del cuádriceps ocasionando una degeneración del tendón, que en ocasiones puede llagar a la rotura de alguna de sus fibras debido al trabajo de fortalecimiento de dicho músculo y no alternarla con ejercicios isométricos.

Otra de las causas más frecuentes tiene un origen congénito, ya que la desviación en la posición de la rótula también puede ser causa de tendinitis. En estos casos una solución bastante frecuente es la quirúrgica.

Los signos y síntomas pueden ser muy variados, ¿en qué debemos fijarnos?

A continuación se enumeran los síntomas más frecuentes de la  tendinitis rotuliana, aunque cada individuo puede experimentarlos de forma diferente y en mayor o menor medida:

  • Dolor y sensibilidad en el área del tendón rotuliano.
  • Edema e hinchazón en la zona.
  • Dolor al pedalear o simplemente al caminar.
  • Dolor al flexionar o extender la pierna.
  • Permanecer mucho tiempo con la rodilla flexionada.

Hay que decir que el tratamiento varía mucho según el tipo de tendinitis del paciente, pero los protocolos tradicionales de tratamiento serían

  •  Corregir errores del gesto deportivo (mala técnica)
  • Corregir déficit de hidratación.
  • Utilización de material deportivo correcto (zapatillas en mal estado, tipo de plantilla utilizado…)
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides.
  • Reposo deportivo.
  • Aplicar bolsas de hielo para reducir la inflamación (primeras 48 – 72 horas).
  • Cincha circular en la rodilla que comprime la mitad del tendón.
  • Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento.
  • Láser de baja frecuencia y ultrasonidos.
  • Iontoforesis con dexametasona.
  • Masaje descontracturante y de descarga del músculo cuadriceps.
  • Masaje transverso para movilizar el tendón (masaje tipo cyriax).
  • Ejercicios de musculación isométrica del cuadriceps; nunca en flexoextensión.
  • Cuando la recuperación esté finalizada, regresar a los entrenamientos o actividad laboral con aplicación de calor antes de empezar, colocación de collarín compresivo debajo de la rótula y después de terminar, aplicar hielo 20 min.
  • Si se cronifica la lesión, intervención quirúrgica para eliminar las adherencias que se hayan producido.

Fuente: El Economista